El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. (Foto: Facebook/White House) La Casa Blanca establece un nuevo esquema para gravar importacio...
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| El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. (Foto: Facebook/White House) |
La Casa Blanca establece un nuevo esquema para gravar importaciones de naciones que vendan crudo a la isla caribeña.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva declarando una “emergencia nacional” respecto a Cuba, argumentando que las políticas y acciones del gobierno cubano representan una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense. La medida fue dada a conocer este jueves por la Casa Blanca, que también anunció el inicio de un proceso para imponer aranceles a bienes importados de países que vendan petróleo a Cuba, ya sea de manera directa o indirecta.
Según el texto de la orden, Trump sostiene que el régimen cubano ha apoyado a países y grupos considerados hostiles o malignos, lo que, en su opinión, constituye un riesgo inusual y extraordinario que amerita una respuesta de emergencia. El marco legal invocado incluye leyes estadounidenses que facultan al presidente a actuar cuando percibe una amenaza a la seguridad nacional.
La medida autoriza al Ejecutivo a establecer un sistema de aranceles adicionales sobre productos originarios de cualquier país que suministre petróleo a Cuba, mecanismo orientado a presionar a terceros estados para que reduzcan o detengan esos suministros. Autoridades de la Casa Blanca han señalado que este instrumento puede ajustarse según evolucione la situación y la respuesta de los países afectados.
Este anuncio se produce en medio de un contexto geopolítico complejo en el Caribe, en el que Cuba enfrenta dificultades energéticas tras la reducción del suministro de crudo venezolano y existe debate internacional sobre la ayuda humanitaria, comercial y las sanciones económicas al régimen isleño.
Analistas advierten que la implementación de aranceles a los países que venden petróleo a Cuba podría tener implicaciones económicas y diplomáticas más allá de la isla, afectando posibles relaciones comerciales con socios extranjeros y generando tensiones con gobiernos que han mantenido vínculos energéticos con La Habana.

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